Ips unidad medica del dolor juan jimenez

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Por qué el cáncer de huesos duele más por la noche

La versión original de este artículo contenía lamentablemente un error. Los miembros del Grupo de Ensayos del ESICM no aparecían en el artículo sino sólo en el ESM. La lista completa de colaboradores se muestra a continuación. El artículo original ha sido corregido.

Reimpresiones y permisosAcerca de este artículoCite este artículoLabeau, S.O., Afonso, E., Benbenishty, J. et al. Corrección de: Prevalencia, factores asociados y resultados de las lesiones por presión en pacientes adultos de unidades de cuidados intensivos: el estudio DecubICUs.

Intensive Care Med 47, 503-520 (2021). https://doi.org/10.1007/s00134-020-06327-5Download citationShare this articleAnyone you share the following link with will be able to read this content:Get shareable linkSorry, a shareable link is not currently available for this article.Copy to clipboard

Cuando el cáncer se extiende a los huesos cuánto tiempo de vida

Todos los sujetos recibieron los cuidados estándar con un electrocardiograma de 3 derivaciones, oximetría de pulso y dos líneas intravenosas periféricas. Los pacientes de ambos grupos recibieron medidas estándar para mantener la saturación de oxígeno mediante pulsioximetría >94% y una frecuencia cardíaca <100 latidos/min. La técnica anestésica quedó a discreción del anestesista.

El tratamiento hemodinámico se realizó a discreción del anestesista, utilizando fluidoterapia con cristaloides (solución salina al 0,9%, Ringer lactato o Isofundin®), coloides (Voluven®, Gelaspan®) y/o fármacos cardiovasculares (en bolo-efedrina, o infusión continua-noradrenalina, dobutamina).

La monitorización hemodinámica no invasiva pre e intraoperatoria se realizó con el monitor ClearSight® (Edwards Lifesciences, Irvine, EE.UU.). Este sistema de monitorización se basa en el método de pinza de volumen para medir continuamente la presión arterial y el método Physiocal que recalibra periódicamente el sistema (Saugel et al. 2015). Las mediciones hemodinámicas de referencia se realizaban cuando el valor de Physiocal superaba los 30 (Wesseling et al. 1995). Si no se obtenía un valor de Physiocal superior a 30 tras 7 minutos de monitorización, se excluía al paciente debido a una señal de onda arterial de mala calidad (Wesseling et al. 1995).

Síntomas de dolor en los huesos

Aunque la prevalencia de la artritis aumenta drásticamente con la edad, la gran mayoría de los estudios preclínicos sobre los mecanismos que impulsan el dolor artrítico de las articulaciones se han realizado en animales jóvenes. Uno de los mecanismos que se considera que contribuye al dolor artrítico es el brote ectópico de los nervios; sin embargo, en general se cree que la neuroplasticidad es mayor en los nervios jóvenes que en los viejos. Aquí exploramos si las fibras nerviosas sensoriales y simpáticas pueden sufrir una remodelación nerviosa ectópica significativa en la articulación artrítica dolorosa de la rodilla de ratones geriátricos.Métodos

Se inyectó vehículo (solución salina) o adyuvante completo de Freund (CFA) en la articulación de la rodilla de ratones hembra de 27 a 29 meses de edad. Se evaluaron los comportamientos de dolor, la infiltración de macrófagos, la neovascularización y el brote de fibras nerviosas sensoriales y simpáticas 28 días más tarde, cuando se presentaba un dolor significativo en la articulación de la rodilla. Las articulaciones de la rodilla se procesaron para la inmunohistoquímica utilizando anticuerpos contra CD68 (monocitos/macrófagos), PECAM (células endoteliales), péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP; fibras nerviosas sensoriales), neurofilamento 200 kDa (NF200; fibras nerviosas sensoriales), tirosina hidroxilasa (TH; fibras nerviosas simpáticas) y proteína 43 asociada al crecimiento (GAP43; fibras nerviosas en proceso de brotación).

Dónde suele empezar el cáncer de huesos

La piedra angular del tratamiento tradicional del dolor oncológico es una escalera del dolor propuesta por la OMS en el año 1986 [14-15]. Se trata de una escalera de tres pasos (Figura 1) para el control del dolor oncológico [16]. En el primer escalón, el tratamiento comienza con una medicación no opiácea.

Si no se controla, hay que pasar al segundo escalón para prescribir opioides débiles junto con analgésicos no opioides con o sin adyuvantes. Si el dolor sigue sin estar controlado, se puede pasar al tercer paso, en el que se pueden prescribir opioides fuertes con adyuvantes y analgésicos no opiáceos. El principio básico de la prescripción de fármacos para el dolor oncológico es: – Debe ser por vía oral preferentemente.- Debe prescribirse a todas horas.- Debe ser individualizado.- Debe titularse según la puntuación del dolor de cada paciente.En las últimas tres décadas, este enfoque en escalera ha sido criticado y modificado de muchas maneras. Una de las principales adaptaciones es la adición de un cuarto peldaño a la escalera (figura 2), que aboga por el uso de procedimientos de intervención para el dolor según convenga [17].